Ayer mi espíritu de cronista superó al peregrino y me fui a la fiesta de Villabolle. Los peregrinos se acuestan entre las 9.30 pm y las 10 pm, aunque sea no haya oscurecido, a las 5.30 se levantan y el mundial de fútbol es algo que pasa en otro planeta. Ayer a las 11 de la noche, insomne en la cama me rebelé y me llamé un taxi para ir a la fiesta. El taxista me pasó a buscar con su hija de 10 años “Aprovechamos, nos quedamos un rato en la fiesta y saludamos unos parientes”. Conversando me cuenta que Villabolle tiene 10 habitantes estables y 40 con los que vienen de vacaciones, pero que todos los años para San Antonio de Padua organizan una fiesta. Empieza al mediodía con una misa, si los curas ponen el santo quieren su parte en los fastos, luego hacen una “puxa” o remate a beneficio, donde compulsan con precios muy altos por cosas simples: un pollo, una horma de queso, una hogaza de pan; y a la noche una “fiesta de prado”, lo que en criollo llamaríamos fiesta popular al aire libre con entrada gratuita.
El taxista me avisa “estamos llegando un poco temprano, los grupos musicales van a empezar a eso de las 12”. Esto ya tenía un aire familiar, la joda no arrancaba hasta tarde. Efectivamente, llegamos 20 minutos antes de las 12 y no aparecían ni los 40 del pueblo, la noche estaba fresca y yo caía con mi cara de peregrino alemán. Esto pintaba flojito y había que esperar al taxista todavía hora y media. Pero había algunos indicios positivos, la barra de la Comisión organizadora era con carpa y medía unos 30 metros, esperaban mucha gente, y no había un escenario, había dos. El más pequeño salía del lateral de una Mercedes Transit, y otro inmenso detrás de un camionazo Pegaso. A las 12 en punto arrancó del escenario menor el dúo PK2, un estallido de creatividad el nombre, pero con una gran sorpresa; era un cumbiantero echo y derecho! Cuarentón, pancita, compañera más joven entrada en carnes con buena voz y atrás un musicalizador. Salsa, merengue, cumbia, bachata y paso doble. El tipo un profesional, cantaba mientras los chicos jugaban a la mancha o con una pelota en la zona de baile, terminaba y agradecía aplausos inexistentes, así durante una hora. La gente fue llegando poco a poco, el predió se llenó y la barra se cubrió de amigos. Entre medio de cervezas de marca global y las gaseosas de siempre se veían a varios “escanciar” sidra como sólo se hace en Asturias, forma de llenar un vaso arrojando la sidra desde una distancia de metro para que se genere espuma.
Mientras disfrutaba observando el ambiente escucho “Eh peregrino vente a tomar algo!”, era el dueño del bar de Salime donde había estado escribiendo la anterior crónica. Brindamos por mi Camino y sus ventas y para terminar de sentirme en casa PK2 largó con RAFAGA y la gente estalló!
Era como Smith, como Moctezuma, o San Martín 2 en Formosa o Seguí o Magdalena. Una fiesta de campo de las de allá. Donde la gente va con los abuelos, los hijos, los bebés, los borrachos y todos los amigos. Era como estar en casa pero en Villabolle. Y ahí recordé que la fiesta y la alegría no están en un lugar brillante o fabuloso, si no en las ganas que uno tenga de encontrarlas. Después vino el gran grupo, Orquesta Galilea, con 10 músicos y cuatro cantantes. Pero para mi la fiesta ya estaba hecha. A las 6 volvía al Camino, a despedirme de la hermosa Asturias y comenzar una nueva semana en la tierra de Santiago.
jueves, 9 de junio de 2016
Día 5. La Comunidad del Camino
A medida que se va entrando en ritmo los compañeros de peregrinación se empiezan a estabilizar. Hay algunos que pasan rápido, otros que van al revés. pero con más de la mitad concluís en los mismos albergues o en los mismos pueblos. Lo que te da un baño de humildad más allá de tus pensamientos iniciales del tipo “así como me ves pisando huevos en la bajada, yo alguna vez subí el Aconcagua y tengo el armario lleno de medallas de carreras importantísimas”. Al final de la jornada todos dormimos en el mismo albergue. Puede ser que adelante vaya la promoción 94 de Dotto Models en viaje de reencuentro, o un día atrás venga Hanibal Lecter con el carrito de Mallman dando un curso de cocina asturiana, nunca los verás. Como cayó quedó. Y así que no seremos Gandalf, Bilbo Bolsón y los Elfos, pero personajes no nos faltan. Acá les presento algunos.
Marie y Francois son franceses, tienen más de 70 pirulos, y caminan como refugiados sirios. Clavan 30 km por día con paso cortito el adelante y ella tres pasos atrás. Increíbles. Y no son los más viejos. El problema es que Marie se te para adelante y como si estuviera en el centro de Lyon y te larga un “liberté, egalité, fraternité, le peregrin de chamin, il nia pas de lits, non solidarité…” y sigue enojada. Estos gabachos parece que no cruzaron los Pirineos.
Marie y Francois son franceses, tienen más de 70 pirulos, y caminan como refugiados sirios. Clavan 30 km por día con paso cortito el adelante y ella tres pasos atrás. Increíbles. Y no son los más viejos. El problema es que Marie se te para adelante y como si estuviera en el centro de Lyon y te larga un “liberté, egalité, fraternité, le peregrin de chamin, il nia pas de lits, non solidarité…” y sigue enojada. Estos gabachos parece que no cruzaron los Pirineos.
Alessandro e Isabella son italianos y son “taxigrinos”, como Isabella se lastimó en la segunda jornada lo empezó a seguir a Alesandro en taxi. Lo divertido fue cuando en la etapa más jodida el se “solidarizó” y se fueron los dos en taxi al siguiente albergue. Divinos! Estos tampoco cruzaron la frontera, te largan un “Alváro (la esdrújula en mi nombre es imposible para extranjeros) fachiamo la pasta per tuti, ancora, il mascarpone chivediamo el Papa”; y se ca..an de la risa.
Neil y James son dos Nor irlandeses, ellos hablan inglés, así parece por el par de palabras que logro entenderles. No se hacen problemas por nada, llegaron al pueblito y no quedaba lugar en el albergue ni los dejaban dormir en la capilla. Se fueron a dormir al bosque! Al otro día contaban con buena onda cuando les pasó un ciervo rajando por donde estaban durmiendo. Si en un bar ves la mesa de estos 3 con los italianos juntos, es como la salita de 3 en el jardín de infantes, cada uno habla de lo que quiere y nadie se da mucha bola.
Katherina es eslovena, largó en solitario hace 23 días desde Bilbao. No sé si es tímida o ha perdido la capacidad de comunicarse después de tanto tiempo pateando sola. Por suerte no intenta hablar en Esloveno sabe algo de inglés, pero es como conversar con una empleada de un peaje “buen día, gracias, hasta mañana”. Debo admitir que yo no ayudo mucho, me pasé una cena entera llamándola Stephanie, y ella preguntaba por un “shop” y yo le pedía al mozo que le trajera un “chopp”. Capaz que para Santiago descubro que es locutora y hace stand up en Lubjlana.
Y para el final de hoy dos locales, Cristóbal,militar retirado de Valencia, un veterano del Camino, ya ha recorrido otros y siempre tien la justa sobre etapas, albergues, comidas, rutas, horarios. Milico al fin, arranca primero siempre, con la comida y bebida exacta. El 19 cuando tengamos la asunción de Felipe VI veré si podemos entrar en confianza y recordar juntos la gesta heroica del Coronel Tejero.
Y por último Jose, en sus sesenta, debutante en el Camino, se entrenó varios meses y fue a charlas previas en Madrid. Su organización y empeño es como para ir al Polo Sur en trineo, y no tuvo mejor suerte que vayamos juntos un par de días: ando descalzo por el albergue, no voy a ver los monasterios abandonados, llegúe media hora tarde a la cena que reservó y Le perdí el gorrito el día de más calor. Lo nuestro está en un impasse, me parece que me va a cambiar por Cristóbal.
martes, 7 de junio de 2016
Formosa es Diferente
Sin dudarlo, como fuente de historias personales, Formosa está en el podio. Y definitivamente en muchas cosas Formosa es diferente. Desde el punto de vista antropológico Formosa está al norte de la línea de los dos besos. Esta divisoria invisible marca una zona geográfica donde a las mujeres, a la usanza ibérica, se les da un beso en cada mejilla. El limite se marca tajante entre Santa Fé, un beso, y Chaco, dos. Por lo revelado hasta ahora el NOA incluyendo Santiago del Estero mantienen esta costumbre tan caballeresca. Paradójicamente en Formosa los hombres entre ellos se dan la mano y nada de besos o amagues de rozarse los cachetes. Esta costumbre porteña de andar a los besuqueos entre barbudos desconocidos no ha logrado pasar el Río Bermejo. Les pido a mis amigos norteños que me ayuden a demarcar con más precisión esta línea de costumbres con sus valiosos comentarios.
Desde la Capital formoseña la vía de entrada hacia el interior es la ruta nacional 81 que va rumbo a Salta por el medio de la Provincia. En el viaje uno se va encontrando con un paisaje llano de sorprendentes palmares, y montes altos típicos del parque Chaqueño. Ya a 200 km de la Capital donde para el ojo pampeano sólo se ven árboles y caranchos, surge otro fenómeno típico, el piquete de los pueblos originarios. Resulta que en esa zona del monte aparentemente cerrado vive una comunidad de 4000 tobas que tienen periódicos conflictos con las autoridades. Entender el conflicto en la hora y media que dura el corte depende mucho de lo lejos que uno se encuentre de las 10 personas que están sentadas en la ruta y de su la imaginación para completar el teléfono descompuesto entre protagonistas, gendarmes y los que se acercan a conversar. La mezcla básica siempre incluye viviendas, promesas incumplidas, representantes que no representan y autoridades ausentes. Es raro que aún no se haya generado un conflicto con la Comunidad Gay por los colores arco iris de sus banderas.
Cuando el piquete se abre, la comunidad Cortazareana se rompe y cada cual sigue hacia su destino.
Cuando el piquete se abre, la comunidad Cortazareana se rompe y cada cual sigue hacia su destino.
En mi caso mi parada final es la localidad de San Martín 2, si si, no es un error de tipeo, en Formosa están las localidades de San Martín 1 y San Martín 2 a unos 40 km una de otra. Que haya más de una localidad con idéntico nombre no es algo extraño acá o en cualquier país, los gringos deben tener un pueblo Washington en cada Estado. Lo diferente en este caso es la cercanía y la numeración tan catastral, porque podría haber sido algo más monárquico como un San Martín Segundo o más geográfico, San Martín del Monte, pero no. Prometo para próximas entregas realizar una investigación más exhaustiva y descubrir e nombre del agrimensor devenido en fundador de pueblos formoseños.
El asfalto llegó a San Martín 2 hace un par de años. La ruta nacional 86 es el camino más al norte del país sobre la frontera con Paraguay y recorre toda la zona norte de la Provincia. Pero a diferencia de otros pueblos cercanos donde la ruta pasa por afuera del pueblo el acceso y alguna otra calle están pavimentadas, en San Martín 2 la ruta es su avenida principal y única calle asfaltada. La Municipalidad, La Comisaría, los bares y una bailanta están sobre la ruta. Y como el tránsito no es muy intenso, por no decir que por ahora no pasa un alma, y las veredas no han llegado aún, los adolescentes pasean por la calle/ruta, los chicos se persiguen mutuamente en bicicleta y, lo más pintoresco, las ancianas pasean ayudadas por su andador por la izquierda de la ruta, donde menos barro se junta.
El asfalto llegó a San Martín 2 hace un par de años. La ruta nacional 86 es el camino más al norte del país sobre la frontera con Paraguay y recorre toda la zona norte de la Provincia. Pero a diferencia de otros pueblos cercanos donde la ruta pasa por afuera del pueblo el acceso y alguna otra calle están pavimentadas, en San Martín 2 la ruta es su avenida principal y única calle asfaltada. La Municipalidad, La Comisaría, los bares y una bailanta están sobre la ruta. Y como el tránsito no es muy intenso, por no decir que por ahora no pasa un alma, y las veredas no han llegado aún, los adolescentes pasean por la calle/ruta, los chicos se persiguen mutuamente en bicicleta y, lo más pintoresco, las ancianas pasean ayudadas por su andador por la izquierda de la ruta, donde menos barro se junta.
La otra bailanta que no está sobre la ruta, Zeus, abrió luego de un período de suspensión por puñaladas entre clientes. Parece que el cacheo de hombres que realizó la policía no tuvo en cuenta la posibilidad que una dama pasara un facón para que su compañero ajustara cuentas con un galán que revoloteaba por nidos equivocados. Las crónicas policiales aún no son mi fuerte, así que dejaré para más adelante una visita a Zeus para analizar el mercado potencial para el dúo gallego PK2.
Y uno de los servicios más originales de San Martín 2 y de todo el interior de Formosa sea el remisse. Lo creativo de este servicio es que el vehículo que lo presta es un micro para 26 personas. En mi paradigma bonaerense un micro de 26 personas es un colectivo que va de la terminal de un pueblo hasta la terminal de otro, o a lo sumo hasta una parada en la ruta. Pero no, aca un remisse con 26 asientos en un servicio que pasa por la casa de los 26 pasajeros a buscarlos por su casa y los deja en sus 26 destinos correspondientes. Este proceso significa que durante 45 minutos está dando vueltas por las calles de tierra de un pueblo de 3000 habitantes y al llegar a destino está más de una hora distribuyendo gente ¿Adivinen quien se subió primero en la boletería de San Martín 2 y se bajó último y sólo en La Terminal de Omnibus de Formosa? Adivinaron.
Diciembre en La Plata
Diciembre es un mes especial, las fiestas, el fin de año, la llegada del verano. Esto pasa en todo el hemisferio sur para desgracia de Los Papá Noel deshidratados de los Shoppings, pero en La Plata hay otras cosas que suceden que lo hacen un mes mágico. Son sucesos relacionados con lo más profundo de su adn y que nos hace quererla un poco más cada año, perdonándole su humedad del invierno, su tránsito empiojado y su caprichoso desorden.
Los tilos florecidos son la primera señal que Diciembre llega a La Plata. Esa fragancia intensa que te envuelve en Plaza Italia se mezcla con el calor y genera el olor a “tilo caliente” como lo llamaba mi hermano cuando éramos chicos. Dicen que los recuerdos del olfato son los más persistentes, me ha pasado sentir olor a tilo en otra ciudad y reaccionar de forma inconciente por esa incoherencia. Ese olor pertenece a un lugar lleno de diagonales, sentirlo en otro lugar es volver a caminarlas. En otros meses se lucen en La Plata los jacarandás, los naranjos, los plátanos; pero el aroma de los tilos es mi preferido.
Las recibidas universitarias son un sello platense. Es imposible pensar La Plata sin la UNLP, decenas de miles de estudiantes le marcan a la ciudad su estilo juvenil, gregario, alegre, de más “estudio” que “trabajo”. Y en la segunda quincena de Diciembre llega el momento de rendir las últimas materias. Ahí la alegría se desata. Es un placer ver la felicidad en las veredas de las facultades donde padres, tíos, abuelos y hermanos, muchos de ellos del interior, asisten sonrientes y un poco asombrados al ritual de enchastre y caravana que se arma a toda hora. Hay que explicarle a la abuela que esos energúmenos que le cortan la ropa a la nena “son los amigos de la facultad”, no un grupo de violadores y que hace una semana que se vienen preparando para eso con la ayuda de los animales del zoológico o de los studs del hipódromo. Y la juerga no termina ahí. Todos los platenses de más de 20 años sabemos que no existen fiestas mejores que las de recibidas conjuntas. Esas que quedan en el recuerdo para siempre. En mi caso fue la fiesta de mi amigo Sergio Cuellar, 8 médicos y sus centenares de amigos en una quinta de Gonnet; terminó a las 8.30 de la mañana, cuando se empezaba a bailar más temprano. También la fiesta de Leti Gemelli, 7 arquitectos llenaron de amigos el Teatro de calle 43.
Pero no sólo están de fiesta los que se reciben. todos los estudiantes concluyen sus cursadas, se van terminando los finales y las noches en los bares al aire libre se alargan hasta bien tarde. Cuadras enteras de gente tomando una cerveza, disfrutando una pizza, avanzando sobre la calle, obligando a los autos a avanzar despacio para mirar y ser mirado. Ya hay olor a mar y montañas en las charlas de cada mesa. Esas noches de bar y vereda con amigos son también parte del encanto de Diciembre.
Y cuando pasó la Navidad, ya los estudiantes del interior se han ido, las facultades cerrado y se empieza a notar los edificios vacíos, Los platenses terminamos Diciembre a pleno llenos de muñecos y fuegos artificiales. Los muñecos platenses son únicos en nuestro país. Son tan tradicionales y populares como anárquicos, algunos solo se terminan horas antes de ser quemados, se construyen en calles que apenas pasa un auto, los motivos se repiten y encontrar los mejores requiere de un chofer baqueano en Diagonales y circunvalaciones. Desde el Bob Esponja más infantil a las elaboradas producciones de Drako, todos, que son cientos, desaparecen el primero de Enero a la madrugada.
Así se termina un Diciembre platense, de tilos calientes, alegrías universitarias, largas noches de bares y muñecos ardientes. Así es cómo mis hijos no dudan cuando les preguntamos dónde quieren pasar las fiestas “Quedemosnos en La Plata papá, si acá la pasamos genial”.
Los tilos florecidos son la primera señal que Diciembre llega a La Plata. Esa fragancia intensa que te envuelve en Plaza Italia se mezcla con el calor y genera el olor a “tilo caliente” como lo llamaba mi hermano cuando éramos chicos. Dicen que los recuerdos del olfato son los más persistentes, me ha pasado sentir olor a tilo en otra ciudad y reaccionar de forma inconciente por esa incoherencia. Ese olor pertenece a un lugar lleno de diagonales, sentirlo en otro lugar es volver a caminarlas. En otros meses se lucen en La Plata los jacarandás, los naranjos, los plátanos; pero el aroma de los tilos es mi preferido.
Las recibidas universitarias son un sello platense. Es imposible pensar La Plata sin la UNLP, decenas de miles de estudiantes le marcan a la ciudad su estilo juvenil, gregario, alegre, de más “estudio” que “trabajo”. Y en la segunda quincena de Diciembre llega el momento de rendir las últimas materias. Ahí la alegría se desata. Es un placer ver la felicidad en las veredas de las facultades donde padres, tíos, abuelos y hermanos, muchos de ellos del interior, asisten sonrientes y un poco asombrados al ritual de enchastre y caravana que se arma a toda hora. Hay que explicarle a la abuela que esos energúmenos que le cortan la ropa a la nena “son los amigos de la facultad”, no un grupo de violadores y que hace una semana que se vienen preparando para eso con la ayuda de los animales del zoológico o de los studs del hipódromo. Y la juerga no termina ahí. Todos los platenses de más de 20 años sabemos que no existen fiestas mejores que las de recibidas conjuntas. Esas que quedan en el recuerdo para siempre. En mi caso fue la fiesta de mi amigo Sergio Cuellar, 8 médicos y sus centenares de amigos en una quinta de Gonnet; terminó a las 8.30 de la mañana, cuando se empezaba a bailar más temprano. También la fiesta de Leti Gemelli, 7 arquitectos llenaron de amigos el Teatro de calle 43.
Pero no sólo están de fiesta los que se reciben. todos los estudiantes concluyen sus cursadas, se van terminando los finales y las noches en los bares al aire libre se alargan hasta bien tarde. Cuadras enteras de gente tomando una cerveza, disfrutando una pizza, avanzando sobre la calle, obligando a los autos a avanzar despacio para mirar y ser mirado. Ya hay olor a mar y montañas en las charlas de cada mesa. Esas noches de bar y vereda con amigos son también parte del encanto de Diciembre.
Y cuando pasó la Navidad, ya los estudiantes del interior se han ido, las facultades cerrado y se empieza a notar los edificios vacíos, Los platenses terminamos Diciembre a pleno llenos de muñecos y fuegos artificiales. Los muñecos platenses son únicos en nuestro país. Son tan tradicionales y populares como anárquicos, algunos solo se terminan horas antes de ser quemados, se construyen en calles que apenas pasa un auto, los motivos se repiten y encontrar los mejores requiere de un chofer baqueano en Diagonales y circunvalaciones. Desde el Bob Esponja más infantil a las elaboradas producciones de Drako, todos, que son cientos, desaparecen el primero de Enero a la madrugada.
Así se termina un Diciembre platense, de tilos calientes, alegrías universitarias, largas noches de bares y muñecos ardientes. Así es cómo mis hijos no dudan cuando les preguntamos dónde quieren pasar las fiestas “Quedemosnos en La Plata papá, si acá la pasamos genial”.
Ojota e ESPN
Elenita y yo somos una especie de Londres pero en chiquito. Una colorida convivencia de grandes diferencias.
Elenita es morocha y yo rubio; algo que parece simple hasta que llega el verano. En ese momento Elenita incentiva su tendencia al negro con horas de sol y yo camino entre sombras para evitarlo. Resultado, somos una versión madura de las clásicas fotos de Benetton o Unicef.
Elenita es una verdadera Ojota para la actividad física y deportiva, yo soy un enfermo de ESPN (léase “Iespien”). Uno podría pensar que Ojota e ESPN tienen su vida en común solucionada fácilmente con dos televisores en distintos ambientes de la casa, pero no, esto tiene consecuencias más profundas.
Este espíritu olímpico “más rápido, más largo, más lejos” llevado al extremo genera comportamientos levemente maniáticos. ESPN no está en la fila del supermercado esperando que lo atiendan, está buscando ser el que más rápido se va. Este principio aplicado en un aeropuerto, el subte, la cola del micro, la entrada a un estadio o la cola del baño hace de ESPN una versión light de un TOC competitivo. Ni les digo en la fiestita de fin de año del colegio de los chicos donde a las maestras se les ocurre organizar carreritas para los padres; para ESPN siempre son los juegos olímpicos… Un papelón.
Para Ojota todas estas circunstancias son excelentes momentos para conversar con la mamá del compañerito de al lado (la que nos hizo perder en la carrera de embolsados), para conversar sobre lo que se consume mirando los carritos de los vecinos (en lugar de ponerse en la otra fila por si va más rápido) o para conversar el clásico de los clásicos “charlemos sobre nosotros” (Otra vez!!). Es que Ojota es esencialmente un ser conversacional.
El comportamiento de Ojota y ESPN en el tiempo libre es, como se imaginarán, bastante dispar. Las vacaciones perfectas de Ojota son en un all inclusive en el Caribe, con amigas, tomando sol y, sobre todo, conversando sobre compras. ESPN sueña con irse a la montaña a caminar 12 horas diarias, dormir en refugios con 20 montañistas transpirados, y no le jode hacerlo solo.
Cuando Ojota y ESPN coinciden en Londres suceden cosas curiosas.
Ojota llega a la cita con una valija de 25 kilos para 10 días (Si, si, 25 kilos no hay ficción en el número), incluyendo !dos pares de ojotas! ESPN viene de 15 días caminando de los cuales hizo 10 con la misma remera (Axe y Skip van a hacer una campaña comercial con esto).
En los primeros metros en tierra londinense los pensamientos de ESPN estan orientados en cómo llegar al depto sin pagar un taxi (Es cierto, ESPN tiene una veta medio pijotera), Las primeras observaciones de Ojota son “!Está todo en liquidación!”.
Ojota quiere sacar fotos, normalmente en el preciso momento que ESPN no lo haría para no cortar el ritmo de avance (todos sabemos el tiempo que se pierde en las transiciones). Así que las fotos o salen movidas o con el modelo con cara de apuro.
ESPN muere por usar esas bicicletas de alquiler que hay en todo Londres. Sacar una disponible , dejarla a los 20 minutos en otra zona, caminar 2 horas en un museo, tomar un litro de agua y comerse una banana antes subirse de nuevo a la bici y recorrer 5 km en un parque. Una urban race en Londres! Placer total! Ojota prefiere la cárcel antes que salir a la calle en bici donde los autos andan por la izquierda, los micros son de dos pisos y la gente te putea en inglés.
ESPN se duerme a las 12 y se despierta a las 7. Ojota se duerme a la 2 “porque quiere conversar con los chicos”.
Ojota, a pesar de su especialización en marketing, management y coaching, no habla una palabra en inglés. Esto implica que ESPN cumple las funciones de lector y comentarista de todos los cartelitos, comerciales, afiches que se puedan encontrar en una ciudad y sus museos. Ojota adora caminar de la mano por el Mall rumbo al Palacio de Cunnington (versión de Buckingham según Ojota) pensando en Lady Di; mientras ESPN recuerda que los ingleses extendieron la maratón olímpica para que su reina pueda ver la largada desde su Palacio.
El resultado hasta ahora es un viaje para el recuerdo, donde caminamos como peregrinos, estamos 12 horas dando vueltas, sacamos fotos por todos lados y conversamos y nos reímos un montón. Conviviendo con las diferencias y disfrutándolas. Como Londres.
Nos vemos
Elenita es morocha y yo rubio; algo que parece simple hasta que llega el verano. En ese momento Elenita incentiva su tendencia al negro con horas de sol y yo camino entre sombras para evitarlo. Resultado, somos una versión madura de las clásicas fotos de Benetton o Unicef.
Elenita es una verdadera Ojota para la actividad física y deportiva, yo soy un enfermo de ESPN (léase “Iespien”). Uno podría pensar que Ojota e ESPN tienen su vida en común solucionada fácilmente con dos televisores en distintos ambientes de la casa, pero no, esto tiene consecuencias más profundas.
Este espíritu olímpico “más rápido, más largo, más lejos” llevado al extremo genera comportamientos levemente maniáticos. ESPN no está en la fila del supermercado esperando que lo atiendan, está buscando ser el que más rápido se va. Este principio aplicado en un aeropuerto, el subte, la cola del micro, la entrada a un estadio o la cola del baño hace de ESPN una versión light de un TOC competitivo. Ni les digo en la fiestita de fin de año del colegio de los chicos donde a las maestras se les ocurre organizar carreritas para los padres; para ESPN siempre son los juegos olímpicos… Un papelón.
Para Ojota todas estas circunstancias son excelentes momentos para conversar con la mamá del compañerito de al lado (la que nos hizo perder en la carrera de embolsados), para conversar sobre lo que se consume mirando los carritos de los vecinos (en lugar de ponerse en la otra fila por si va más rápido) o para conversar el clásico de los clásicos “charlemos sobre nosotros” (Otra vez!!). Es que Ojota es esencialmente un ser conversacional.
El comportamiento de Ojota y ESPN en el tiempo libre es, como se imaginarán, bastante dispar. Las vacaciones perfectas de Ojota son en un all inclusive en el Caribe, con amigas, tomando sol y, sobre todo, conversando sobre compras. ESPN sueña con irse a la montaña a caminar 12 horas diarias, dormir en refugios con 20 montañistas transpirados, y no le jode hacerlo solo.
Cuando Ojota y ESPN coinciden en Londres suceden cosas curiosas.
Ojota llega a la cita con una valija de 25 kilos para 10 días (Si, si, 25 kilos no hay ficción en el número), incluyendo !dos pares de ojotas! ESPN viene de 15 días caminando de los cuales hizo 10 con la misma remera (Axe y Skip van a hacer una campaña comercial con esto).
En los primeros metros en tierra londinense los pensamientos de ESPN estan orientados en cómo llegar al depto sin pagar un taxi (Es cierto, ESPN tiene una veta medio pijotera), Las primeras observaciones de Ojota son “!Está todo en liquidación!”.
Ojota quiere sacar fotos, normalmente en el preciso momento que ESPN no lo haría para no cortar el ritmo de avance (todos sabemos el tiempo que se pierde en las transiciones). Así que las fotos o salen movidas o con el modelo con cara de apuro.
ESPN muere por usar esas bicicletas de alquiler que hay en todo Londres. Sacar una disponible , dejarla a los 20 minutos en otra zona, caminar 2 horas en un museo, tomar un litro de agua y comerse una banana antes subirse de nuevo a la bici y recorrer 5 km en un parque. Una urban race en Londres! Placer total! Ojota prefiere la cárcel antes que salir a la calle en bici donde los autos andan por la izquierda, los micros son de dos pisos y la gente te putea en inglés.
ESPN se duerme a las 12 y se despierta a las 7. Ojota se duerme a la 2 “porque quiere conversar con los chicos”.
Ojota, a pesar de su especialización en marketing, management y coaching, no habla una palabra en inglés. Esto implica que ESPN cumple las funciones de lector y comentarista de todos los cartelitos, comerciales, afiches que se puedan encontrar en una ciudad y sus museos. Ojota adora caminar de la mano por el Mall rumbo al Palacio de Cunnington (versión de Buckingham según Ojota) pensando en Lady Di; mientras ESPN recuerda que los ingleses extendieron la maratón olímpica para que su reina pueda ver la largada desde su Palacio.
El resultado hasta ahora es un viaje para el recuerdo, donde caminamos como peregrinos, estamos 12 horas dando vueltas, sacamos fotos por todos lados y conversamos y nos reímos un montón. Conviviendo con las diferencias y disfrutándolas. Como Londres.
Nos vemos
Dia 4. Un relatu ashturianu
Rápida lección de pronunciación del idioma/dialecto asturiano. Las eses se pronuncias con saliva en la lengua “ssh”, no como los andaluces que es más con la lengua tirando aire por los dientes “zzz”, las “elles son "eies” no “eyes”; y la mayoría de los sustantivos masculinos terminan en “u”. O sea donde nosotros decimos destino, los andaluces dicen “deztino” y los asturianos “deshtinu”.
Ashi que aqui eshtoy, ya eshcribiendo en mi nueva lengua, el ashturianu. Hoy tempranu, hemosh comenzadu a caminar hacia Berduceu (Berducedo en castellano), cruzando por los Picus de Ashturias. Dijome la mujer del bar que el pasheo sería hermoshu “Si pashas la altura de las nubes, aqueio es La Mar”. La trepada fue la oshtia, trepamus 600 metrus hashta iegar al puertu de Palos, que no tiene nada que ver con el del italianu Colon. Como todus shabíamos que el albergue publicu de Berduceu tiene 16 literash y eramush 24, esho era apurarshe y puto el último que pagaría 30 peshetas en lugar de 15(aquí eshas mariconadas del Euro no prenden). Cuando pashamush las nubesh la vishta era de ángeles, láshtima los moshcosh y el calor.
El shol pusome colorau hashta los huevus. Ya eshtará mi mujer (mujé en andaluz) renegandu “dijete hombre, ieva protector sholar!”, pero no esh de ashturianu ushar eshas cremitash de europeus gilipollas, quemau como camioneru y shantas pashcuas. Luego de 6 horash llegamus al albergue los primerus con 4 ampollas en un pie y sholo una en el otru. Una enfermera andalusha ofreciome que me ponga una toaiita femenina para “amortiguá el doló”. Tanto europeu en topless está quemandulesh el cerebru a eshta gente. En 3 diash esstaré en Galishia, aii comensharán miss clashes de gaiego, que esh como portuguesh pero mal hablau. Igualitu que Argentinu en Jureré!
PD1: Eshte ordenador americanu no shabe ashturianu, tengo todu ieno de olitas vermelhas
Ashi que aqui eshtoy, ya eshcribiendo en mi nueva lengua, el ashturianu. Hoy tempranu, hemosh comenzadu a caminar hacia Berduceu (Berducedo en castellano), cruzando por los Picus de Ashturias. Dijome la mujer del bar que el pasheo sería hermoshu “Si pashas la altura de las nubes, aqueio es La Mar”. La trepada fue la oshtia, trepamus 600 metrus hashta iegar al puertu de Palos, que no tiene nada que ver con el del italianu Colon. Como todus shabíamos que el albergue publicu de Berduceu tiene 16 literash y eramush 24, esho era apurarshe y puto el último que pagaría 30 peshetas en lugar de 15(aquí eshas mariconadas del Euro no prenden). Cuando pashamush las nubesh la vishta era de ángeles, láshtima los moshcosh y el calor.
El shol pusome colorau hashta los huevus. Ya eshtará mi mujer (mujé en andaluz) renegandu “dijete hombre, ieva protector sholar!”, pero no esh de ashturianu ushar eshas cremitash de europeus gilipollas, quemau como camioneru y shantas pashcuas. Luego de 6 horash llegamus al albergue los primerus con 4 ampollas en un pie y sholo una en el otru. Una enfermera andalusha ofreciome que me ponga una toaiita femenina para “amortiguá el doló”. Tanto europeu en topless está quemandulesh el cerebru a eshta gente. En 3 diash esstaré en Galishia, aii comensharán miss clashes de gaiego, que esh como portuguesh pero mal hablau. Igualitu que Argentinu en Jureré!
PD1: Eshte ordenador americanu no shabe ashturianu, tengo todu ieno de olitas vermelhas
Día 2. El Mosquito zumbador nocturno es una plaga global
Como el primer albergue estaba lleno tuve que seguir 4 km más con una pendiente interesante para llegar al siguiente. La gran ventaja fue que éramos dos en un refugio para 20 y a 40 metros habían un bolichin donde me prepararon unas chuletas de cerdo a caballo de Dioses. El dueño empezó a despotricar porque en las últimas guías lo nombran al albergue anterior como fin de la etapa, entonces el anterior explotaba de peregrinos y el tenía solo dos míseros ascetas que se habían animado a seguir. En todos lados se cuecen habas. Cuando me voy a dormir, a las 10 cierran todo, vino lo complicado Eramos sólo dos para todos los mosquitos del lugar! Sin tabletas ni repelente más el jet lag, eran las 12 y estaba ca...do de calor abajo de la sabana sintiendo el vuelo rasante de los zancudos ibéricos cual cazas de Top gun sobre mi cabeza. Hoy me compre repelente y me busque un albergue con más de 10 compañeros. Me parece que cambié mosquitos por ronquidos. Mañana les cuento
Ultimo momento! Un sádico viaja en bici. La forma de "curar" las ampollas es pincharlas con una aguja y dejarles un hilo para que drenen. Tengo dos ampollas en el arco de cada pie que me hacen caminar como pisando huevos. Luego de la cena en el albergue, me empecé a mirar las plantas de los pies con miedito y falta de elongacion, lo que veía no era muy alentador. Me compré en un chino, los chinos españoles tienen un ramo todos por dos pesos ademas de los super, un set de 7 agujas enhebradas por 0,75 euros (brillante vender agujas enhebradas) para realizar las curaciones recetadas. Cuando seguía postergando el primer pinchazo apareció Gabi, ciclista de mas de sesenta y me dijo "a ver tio, dejame que te lo hago yo. Voy a buscar los lentes" Gabi ya había repartido antibióticos en el albergue con mucha autoridad, así que dócilmente le entregue mis pies mal heridos. Fueron cinco minutos de puro sadismo. Me pinchó dos veces cada ampolla, me las apretó varias veces ahí donde dolía, me pegó las curitas y me encontró otra que le aplicó el mismo procedimiento. Resultó que el muy cabron de Gabi era enfermero jubilado y confesó al pasar "lo que mas me gustaba era sacar uñas". Se los juro por el Apostol, un verdadero sádico en bicicleta. No me animé a preguntarle el apellido pero si no era Torquemada de padre era por la madre. Corríamos el riesgo que a las 4 am, como en el hospital, prende la luz y nos revisa a todos los dolientes antes del cambio de guardia. Al menos Gabi Torquemada va en bici, ya no lo tengo que encontrar mas. Salvo que tenga una uña morada..
Ultimo momento! Un sádico viaja en bici. La forma de "curar" las ampollas es pincharlas con una aguja y dejarles un hilo para que drenen. Tengo dos ampollas en el arco de cada pie que me hacen caminar como pisando huevos. Luego de la cena en el albergue, me empecé a mirar las plantas de los pies con miedito y falta de elongacion, lo que veía no era muy alentador. Me compré en un chino, los chinos españoles tienen un ramo todos por dos pesos ademas de los super, un set de 7 agujas enhebradas por 0,75 euros (brillante vender agujas enhebradas) para realizar las curaciones recetadas. Cuando seguía postergando el primer pinchazo apareció Gabi, ciclista de mas de sesenta y me dijo "a ver tio, dejame que te lo hago yo. Voy a buscar los lentes" Gabi ya había repartido antibióticos en el albergue con mucha autoridad, así que dócilmente le entregue mis pies mal heridos. Fueron cinco minutos de puro sadismo. Me pinchó dos veces cada ampolla, me las apretó varias veces ahí donde dolía, me pegó las curitas y me encontró otra que le aplicó el mismo procedimiento. Resultó que el muy cabron de Gabi era enfermero jubilado y confesó al pasar "lo que mas me gustaba era sacar uñas". Se los juro por el Apostol, un verdadero sádico en bicicleta. No me animé a preguntarle el apellido pero si no era Torquemada de padre era por la madre. Corríamos el riesgo que a las 4 am, como en el hospital, prende la luz y nos revisa a todos los dolientes antes del cambio de guardia. Al menos Gabi Torquemada va en bici, ya no lo tengo que encontrar mas. Salvo que tenga una uña morada..
Día 3. Los Albergues y el ronquido comunitario, una investigación antropológica.
Los albergues son lugares muy especiales, son la segunda parte esencial del Camino junto con los senderos. Porque cuando terminas de caminar, empieza la tertulia social en los albergues y en los bares de los pueblitos. Los grupos de peregrinos son variopintos y se habla en español y una lingua franca con base de ingles. Se hacen lindas amistades, se habla de próximas jornadas y se comparte la buena onda. Ayer dormí en el Albergue de Alejandro en Bodenaya. El tipo un genio, cuando me iba sacó de su biblioteca un Martín Fierro tapa dura y me dijo “este libro le pido que me lo firmen los argentinos que pasan por aca”, un detalle magistral de entre varios que tuvo. Pero el muchacho le ha quedado un toque franquista/monástico; cuando nos daba las cena a las 8 nos informó “A las 10 se apaga la luz, todos a dormir y los despierto a las 06.30”. Cómo en el Liceo Naval pero media hora más de sueño! En casa a esa hora estamos cenando! Así que a las 10 estábamos cada uno en su correspondiente cucheta con la luz apagada. En la velocidad de meterme en la bolsa de dormir me olvidé el repelente. Como el que compré es uno en barra, si aparecía un mosquito hembra corría el riesgo de embardunarme la cara con el speedstick fresh verde que tenía en el mismo bolsito. No hubo mosquitos por suerte, en adelante quedaba ver que pasaba con los ronquidos. Cuando se pasó el sueño profundo a eso de las 3 am el concierto estaba en su climax. Yo he dormido en una especie de loft con 400 pibes entre 13 y 17 durante 5 años y era silencioso en comparación al concierto que ayer generábamos unos 20 hombres y mujeres. Por suerte mi vecino lituano era silencioso y del otro lado tenía la pared. Y ahí me vino la inspiración. La hipótesis es que el ronquido es una adaptación evolutiva del hombre adulto. El clan primitivo con 5 adultos roncadores atemorizaba tigres sables, hienas u osos hambrientos y mantenía despiertos a los más jóvenes. Así los viejos no sólo eran valiosos por sus conocimientos sino por sus sonidos nocturnos. Entonces cuando dentro de unos años vean en Nat Geo una inglesa estudiando como duermen los chimpancés bonobos en África y a un par de alemanes que llenan de cámaras y grabadoras los albergues del Camino, recuerden que la manzana de Newton en esto fue mía.
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